Ahora que se acerca el inicio del año escolar y con ello la vuelta a la rutina, sabemos que puede ser un poco caótico para los padres retomar los horarios y las exigencias que implica la vuelta a clases para los niños. Aquí te dejo 4 tips que te pueden ayudar a acompañar mejor a tu hijo/a en este proceso.

1. Anticipación
Previo al inicio de clases es esperable que notes a tu hijo/a más irritable, sensible o desregulado. ¿Por qué? Porque comienzan a darse cuenta de que deben volver a una rutina que, a diferencia de la que tienen en vacaciones, implica mucha más estructura y horarios que no les entusiasman. En este sentido, la anticipación es clave para bajar la ansiedad y facilitar el proceso de adaptación.
¿Cómo hacerlo?
- Conversar con tu hijo/a con días de anticipación sobre cómo será el inicio de clases. Puedes preguntarle qué cosas del colegio/jardín le gustan o extraña.
- Explicar los cambios concretos que notará: nuevos horarios de comida y de sueño, actividades, cambio de profesoras y compañeros, entre otros.

2. Ajustar horarios progresivamente
Es importante no esperar al día anterior para cambiar la rutina de sueño y de las comidas, las que en el verano tienden a ser más relajadas y flexibles. Los cambios muy abruptos pueden facilitar que a tu hijo/a le cueste más seguir y adaptarse a su nueva rutina.
¿Cómo hacerlo?
- Adelantar la hora de dormir 15-20 minutos cada 2 o 3 días. Ejemplo: si hoy se duerme a las 22:00, empezar acostándolo a las 21:40, luego a las 21:20 y así progresivamente.
3. Crear una rutina de sueño predecible
Mantener una rutina de sueño ayudará a tu hijo/a a prepararse mejor para dormir y lograr las horas de descanso adecuadas para su desarrollo. El cerebro infantil necesita de rutinas predecibles, repetitivas y consistentes.
¿Qué debiera incluir esta rutina?
- Baño: el agua tibia favorece la activación del sistema parasimpático (sistema de la calma), lo que ayuda a bajar la activación fisiológica, relaja los músculos y prepara mejor al niño para dormir.
- Leer un cuento: además de generar un momento de vínculo, la lectura de cuentos actúa como un anticipador del descanso. Puedes incluir una lectura que aborde la vuelta a clases como «El monstruo de colores va al cole» (Anna Llenas) o «Voy al jardín» (Carolina Mora).

4. Mantener expectativas realistas
Como padres, muchas veces esperamos que nuestros hijos se adapten fácilmente a la nueva rutina. Pero la verdad es que despedirse de las vacaciones implica para los niños nuevos horarios, nuevas exigencias y un nuevo ritmo de vida… lo que les puede tomar tiempo para adaptarse.
Como padres:
- Bajar las exigencias las primeras semanas, ir adaptándose a la nueva rutina de manera flexible y progresiva.
- Normalizar mayor irritabilidad y cansancio en los niños y en nosotros como adultos. Habrán días buenos y otros no tan buenos.
- Reflejo emocional: «Veo que estás enojado porque no querías ir al colegio. Me imagino que estás cansado, ¿quieres un abrazo o hacer algo entretenido juntos?»

El inicio del año escolar es un proceso de adaptación tanto para los niños como para los adultos. Con anticipación, rutinas claras y expectativas realistas, podemos transformar este periodo en una oportunidad para fortalecer el vínculo, acompañar sus emociones y ayudarlos a desarrollar mayor seguridad frente a los cambios.
Recuerda que cada niño/a tiene su propio ritmo y que lo más importante es que se sienta comprendido, contenido y acompañado en este proceso.
Y si tienes dudas o sientes que necesitas orientación más personalizada para apoyar a tu hijo/a en esta etapa, recuerda que puedes agendar tu hora. Estaré encantada de acompañarte.
Porque criar con información y apoyo siempre hace la diferencia.
