Quizás es un término que ya has escuchado, pero que no tengas del todo claro qué es el bullying. El bullying o acoso escolar es una situación de intimidación, persecución, hostigamiento o maltrato que realiza uno o más estudiantes hacia otros estudiantes. Hay ciertas características que deben darse para que hablemos de bullying, ya que es un concepto complejo y delicado y no puede reducirse o simplificarse a cualquier acto de molestar o de incomodar a otro:
➡️ Es una conducta repetitiva e intencional.
➡️ Se da en una relación en la que hay un desequilibrio de poder o una asimetría (curso más grande, mayor en edad, más fuerza física, etc).
➡️ El maltrato puede ser de carácter físico, psicológico y/o emocional.
➡️ La intención u objetivo de la conducta es intimidar, someter, asustar, dañar, aislar a un otro para obtener alguna ventaja.
➡️ Puede darse dentro del colegio o fuera (en actividades extracurriculares, cumpleaños, paseos, casas de compañeros/as etc.) incluyendo rrss.
Algo que caracteriza a los casos de bullying, es que por lo general se presentan 3 roles principales
🧒 El acosador es quien ejecuta la conducta hacia otros/as. Las razones por las que lo hace pueden ser variadas, y de hecho pueden conjugar varios factores, incluyendo temas de crianza, dificultades en el núcleo familiar, experiencias propias de abuso y maltrato, poco desarrollo o falta de habilidades socioemocionales, falta de empatía y falta de sensibilidad al sufrimiento ajeno, etc. Las formas o conductas típicas pueden variar: esconder, quitar o romper objetos que pertenezcan a la víctima, burlarse de alguna característica personal, de su aspecto físico, decir sobrenombres o apodos, inventar rumores, insultar, amenazar, golpear, etc.
🧒 El acosado o víctima es quien recibe el maltrato y se va a ver afectado/a considerablemente por los comentarios o acciones que hace el abusador hacia él o ella, perturbando en su seguridad, en su autoestima, felicidad, afectan su calidad de vida, entre muchas otras cosas.
🧒 Testigos, audiencia o espectadores. Son quienes “presencian” estas situaciones y generalmente pueden ser de dos tipos: alentadores de la conducta, que se ríen de las bromas pesadas o animan a que continúen. O bien que no hagan eso, que quizás solo observan, incluso puede ser que no acepten esa conducta, pero no dicen ni hacen nada para detenerla (por lo que de alguna u otra manera también son parte de la ecuación).
Si quieres saber más o necesitas orientación para solucionar un caso de bullying escolar, estamos acá para apoyarte. Consulta con Francisca Fernández, psicóloga de @pediatraatucasa.
Pronto te entregaremos más datos sobre el bullying escolar 💪
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Ps. Francisca Fernández
Psicóloga
Estudié psicología en la Universidad Diego Portales, realicé un diplomado en Neuropsicología Infantil de la Universidad Católica y un magíster en Neuropsicología Clínica en la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla. Tengo experiencia en el área educacional y en sicología infantil.



